Manifiesto
Becerra no es un personaje. Es una posición.
Este trabajo parte de una premisa simple: el sujeto no se transforma por comprensión, sino por acto. La clínica no existe para tranquilizar, ni para producir bienestar como mercancía. Existe para confrontar la lógica de repetición que organiza el malestar.
En una época que confunde alivio con verdad, este sitio sostiene tres ejes:
- Estructura: el síntoma no es un accidente; es una alianza.
- Límite: la libertad no es expansión infinita; es forma.
- Responsabilidad: no como culpa, sino como autoría.
La promesa de felicidad suele operar como dispositivo de control: suaviza el conflicto, desplaza la decisión y vuelve interminable la espera. Aquí se trabaja al revés: se reduce el ruido, se nombra el costo y se deja espacio para el silencio.
Publicación bajo la firma BECERRA. Edición: Upilogy Editorial.